Aguardando el amanecer, hollando senderos nuevos en la sierra que carece de fronteras

… aguardando el amanecer, hollando senderos nuevos en la sierra que carece de fronteras… ¡el techo es el cielo!, ¡la amplitud es el mar!… quisieras hallar una senda, un camino, que te levantara más allá… un hondo respiro, una aspiración del corazón a esas alturas secretas que tanto te seducen, en el quieto silencio, que es intimidad con Dios… es imposible que tu vida quede atrapada por una “parálisis”, por lo que has hecho, por lo que te hicieron, o por lo que te pasó… tu vida y tu vocación es caminar dando gracias… supera, pues, los márgenes que el mundo y la historia tejen, no importan los “techos” que aparezcan, siempre se pueden derribar… por eso buscarás tu vocación verdadera más allá de las “determinaciones” que, como polvo del camino, se te hayan pegado a través del tiempo… tal vez las desilusiones y los desengaños te ayuden a descubrir más allá y más profundo… si te dejaras encontrar por el Señor sacarías tu vida del estrecho “lugar” de tu camilla… la #rosasinporqué es amiga de abrir los techos para sus amigos, y así los libra gratuitamente de las mezquindades que paralizan… ¿sabías que perdón te hace caminar de nuevo?, ¿ayudas a tus amados a encontrarse con el perdón para que dejen sus camillas?… (con el Evangelio de hoy, San Marcos 2,1-12)

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